Este
sería el último Sudamericano que se celebró sin
sede fija, esta vez el ganador fue el seleccionado uruguayo, que consiguió
un título más para su extensa y prestigiosa vitrina. Nuevamente
se crearon tres grupos de tres equipos cada uno, y los tres primeros
clasificarían a las semifinales junto a Paraguay, campeón
de la edición anterior.
En el grupo uno se encontraron nuevamente Brasil y Argentina, logrando
su clasificación el conjunto carioca por mejor diferencia de
goles. En el grupo dos, Perú clasificó luego de obtener
dos victorias e igual número de empates en su serie, integrada
además por Colombia y Bolivia. En el tercer grupo, Uruguay accedió
a las semifinales luego de ganar tres partidos y perder uno, dejando
en el camino a Chile y Venezuela.
En la primera semifinal, Uruguay, en donde debutó Enzo Francescoli,
debía chocar con Perú. Tras el triunfo charrúa
en Lima con gol del 'Patito' Aguilera y el empate en Montevideo, Uruguay
accedió a la final, en la que debió enfrentar a Brasil.
Los cariocas clasificaron luego de igualar en Asunción 1-1, mientras
que en casa (Uberlandia) empató a cero. El gol logrado en calidad
de visitante le otorgó a Brasil su clasificación.
Para la final se crearon nuevas reglas: ya no había tiempo extra
y tampoco un tercer partido. El 27 de octubre del ´83, en el legendario
estadio Centenario, ante unos 65 aficionados, Uruguay venció
2-0 a Brasil con goles del 'Príncipe' Enzo Francescoli y Diogo.
En el encuentro de vuelta jugado en Salvador de Bahía el 11 de
noviembre, Uruguay alcanzó la gloria al igualar 1-1 con Brasil.
Los goles fueron de Jorginho para Brasil y Aguilera para los charrúas.
Enzo Francescoli fue el mejor jugador del torneo. Franco Navarro de
Perú, con cuatro goles, fue el máximo goleador.