Ocho
meses después de realizado el torneo de Argentina, la Confederación
Sudamericana autorizó la disputa de un nuevo Sudamericano, en
el que no estaba en juego la Copa, por lo que se le llamó "Extra."
Así, Ecuador fue sede por segunda vez en su historia.
En realidad, el de 1959 fue un torneo de muy poca relevancia. De hecho,
sólo participaron cinco países, Uruguay, Argentina, Brasil,
Ecuador y Paraguay.
La selección uruguaya, desde su debut contra Ecuador en Guayaquil
(goleó 4-0), se mostró como la más sólida
del certamen.
A la selección argentina le aplicó una goleada llamativa:
5-0. A Brasil lo derrotó categóricamente por 3-0 y se
consagró campeón con asombrosa facilidad. Sólo
el conjunto paraguayo, pudo contener su marcha arrolladora, le arrebató
un punto al empatar a uno.
El defensor uruguayo Alcides Silveira fue nombrado el mejor jugador
del torneo mientras que el argentino José Sanfilippo fue el goleador
con cinco tantos convertidos.