En
1957 se organizó una nueva versión del Sudamericano. Por
quinta vez Lima, capital del Perú, fue la sede del certamen,
que se caracterizaría por mostrar un fútbol de alto nivel.
Participaron siete seleccionados: Argentina, Brasil, Uruguay, Perú,
Colombia, Chile y Ecuador. Los dueños de casa presentaron un
combinado joven y prolijo en el trato del balón pero no consiguieron
superar en puntaje a los tres grandes, Argentina, Brasil y Uruguay.
Los dueños de casa debutaron frente a los ecuatorianos, ganando
2-1 con dos goles de Terry. Uruguay también daría cuenta
de los norteños con una goleada de 5-2. El goleador Javier Ambrois
convirtió cuatro goles y José Sasía el restante.
Cantos y Larranz anotaron para los ecuatorianos.
El equipo más deslumbrante, sin embargo, fue el seleccionado
de Argentina dirigido por el veterano Guillermo Stábile. En su
debut despachó con un contundente 8-2 frente a Colombia con cuatro
goles de Humberto Maschio, uno de Cruz y el último de Omar Orestes
Corbatta.
Brasil superó a Chile 4-2 con tres tantos de Didí y uno
de Pepe. Un año más adelante la base de aquella selección
se consagraría campeón mundial en Suecia. De hecho, la
integraban Gilmar, Djalma Santos, Edson, Zózimo y Nilton Santos.
Roberto, Joel, Didí, Evaristo, Zizinho y Pepe. Un joven puntero
derecho alternaba en el equipo respondía al nombre de Garrincha.
En tanto los argentinos dominaron desde el principio el rumbo del torneo
con una delantera que quedó grabada en las retinas del aficionado
limeño: Omar Orestes Corbatta, Humberto Maschio, Antonio Angelillo,
Enrique Omar Sívori, y Oscar Cruz, un quinteto que jamás
volvería a juntarse.
Entre Brasil y Argentina se repartieron las mayores goleadas. Los brasileños
vapulearon a Ecuador 7-1 y 9-0 a Colombia. En tanto Argentina, después
del 8-2 a Colombia, goleó en sucesión 3-0 a Brasil, 6-2
a Chile, 3-0 a Ecuador y en el partido más difícil, el
combinado peruano, de gran actuación, le arrebató el invicto
ganándole por 2-1.
En el partido ante Uruguay los albicelestes ganaron 4-0, y los brasileños
perdieron 3-2. Así, Argentina se erigió campeón
con cinco partidos ganados y apenas uno perdido.
Los gauchos anotaron 25 goles y le convirtieron seis en un torneo caracterizado
por su brillantez. El mejor jugador de torneo fue el argentino Enrique
Omar Sívori, mientras que su compatriota Humberto Maschio y el
uruguayo Javier Ambrois, con nueve anotaciones cada uno, fueron los
goleadores.