En
1949 el Sudamericano se desarrolló en Brasil, que se preparaba
a su vez para organizar la Copa del Mundo un año más tarde
y sus pretensiones eran ganar todo tipo de torneo a partir de ese momento.
Con la deserción de Argentina, que había desertado de
intervenir por diferencias con la dirigencia brasileña, quedaron
ocho seleccionados que sí se hicieron presentes en Brasil: el
anfitrión, Paraguay, Perú, Bolivia, Chile, Uruguay, Ecuador
y Colombia. Los dueños de casa eran los grandes favoritos pese
a que hasta ese momento sólo se habían adjudicado dos
títulos (1919 y 1922)
El campeonato se inauguró en el estadio Sao Januario de Río
de Janeiro,el tres de abril con una goleada de los locales a Ecuador
con cifras de escándalo: 9-1.
No sería ésa la única goleada que infligirían
los brasileños a sus rivales: por esa vía caerían
estrepitosamente Bolivia (10-1), Colombia (5-0), Perú (7-1),
Uruguay (5-1) y Paraguay (7-1) en el encuentro final. Una producción
espectacular desde todo punto de vista.
Paraguay se transformó en la revelación. Debutó
contra Colombia, goleándolo por tres a cero. Posteriormente venció
a Ecuador (1-0) y Perú (3-0) en partidos resueltos con mucho
esfuerzo, lo que le costó repetir ante Uruguay las actuaciones
precedentes (cayó por 2-1). En los dos partidos finales, sin
embargo, se recuperaron y derrotaron a Chile (7-0) y a Brasil (2-1),
lo que representó sin dudas el resultado más sorpresivo
del torneo. Dicha victoria le hubiera valido conquistar el torneo si
no fuera por la derrota ante Uruguay, que lo obligó a un desempate
con los dueños de casa. Ahí Brasil volvió a confirmar
su favoritismo arrollador vapuleándolo por 7-1 y ganando su tercer
sudamericano de la historia.
El brasileño Ademir Menezes fue nombrado el mejor jugador del
torneo. El goleador, con nueve tantos, fue otro brasileño, Jair
Rosa Pinto.