Este
torneo fue considerado 'extraordinario' y Argentina se proclamó
campeón. El goleador del torneo fue el uruguayo José María
Medina con 7 anotaciones.
Este título lo consiguió sin perder partido alguno, hizo
17 goles y recibió solo 3, que se lo hizo Brasil en el Monumental
de River ante 80 mil aficionados.
El partido con mayor goles fue el que protagonizaron el anfitrión
ante Bolivia, al que goleó 7 a 1, el 19 de enero en el estadio
del Club San Lorenzo en Buenos Aires, esto ante 65 mil personas. Y así
Argentina obtuvo otro campeonato en este certamen.