Por
primera vez en su historia futbolística, Chile fue anfitrión
de una Copa América en 1926. Del mismo modo, se produjo el debut
de Bolivia. Los chilenos lograron organizar el certamen que no contó
con Brasil, nuevamente con graves problemas en su confederación.
Contra viento y marea el torneo se llevó a cabo con la participación
de Argentina, Uruguay, Bolivia, Paraguay y por supuesto, Chile. El 12
de octubre de 1926, en el estadio Sport de Nuñoa de Santiago,
comenzó la competencia con el encuentro entre Chile y Bolivia
ganado por los rojos por 7-1, anotaciones de Arellano (4) y uno de Subiabre,
Ramírez y Moreno.
Cuatro días después los bolivianos volvieron a ser humillados,
pero por Argentina que le ganó 5-0, con tantos Cherro (3) y uno
Sosa, Delgado y De Miguel.
Uruguay debutó ante Chile y doblegó a los chilenos 3-1
con goles del eterno Scarone, Castro y Borjas. Por su parte, Argentina
dio un festival de goles al vencer 8-0 a Paraguay, resultado que originó
graves enfrentamientos entre los directivos de la Asociación
Paraguaya.
En el partido siguiente los guaraníes se recuperaron gracias
a la inexperta Bolivia, a la que le ganaron 6-1. El clásico rioplatense,
mientras tanto, terminó con el triunfo de Uruguay por 2-0 y así
los charrúas se encaminaron al título goleando 6-0 a Bolivia
y 6-1 a Paraguay.
Los argentinos quedaron rezagados porque después de caer ante
Uruguay empataron con los dueños de casa 1-1. Chile se despidió
de su público con una goleada de 5-1 sobre Paraguay. Uruguay
levantaba nuevamente la Copa América.
Bolivia, por su lado, tuvo un debut pésimo, en cuatro partidos
jugados recibió 24 goles y sólo tuvo dos a favor. Paraguay
no quedó atrás, recibió 20 goles y convirtió
ocho. El chileno Arellano fue el máximo anotador con siete goles.