Sus inolvidables participaciones en los Juegos Olímpicos
de 1936, en los Mundiales de 1970, 1978 y 1982, y la obtención
de la Copa América en 1939 y 1975 son sus mayores lagros deportivos,
siempre con el estilo de fútbol elegante, técnico y fino.
El señalado juego preciosista ha convertido al balompié
incaico en uno de los más fieles expositores del talento suramericano.
Otro de sus más grandes orgullos es el Complejo Deportivo de
la Federación Peruana de Fútbol, espectacular establecimiento
en el que se encuentra la sede administrativa, y el centro de entrenamiento
y alojamiento para los jugadores de las distintas selecciones nacionales.
Fue inaugurado el 22 de agosto de 1997, en conmemoración a sus
75 años de vida. Una obra inédita y ejemplar en Suramérica.